miércoles, 30 de octubre de 2013

Actividades para la mejora de atención

Una cuestión que suele ponerse sobre la mesa en los equipos educativos de las niñas y niños es el llamado "Déficit de Atención", puede tener innumerables manifestaciones y debido a sus multiples causas, este llamado "Déficit", puede afectar a cualquier persona. Personalmente, no me gustan la etiquetas sino especificar cuáles son las necesidades de cada alumn@. Muchas veces se succiona la buena energía y la motivación del alumnado cuya "Etiqueta" se convierte en un peso de toneladas del que es muy dificil liberarse.
 
Me gustaría incluir en este blog ideas metodológicas que utilizar con nuestr@s alumn@s que necesitan mejorar su atención. En la práctica educativa es fundamental que aprender sea un placer, además de una oportunidad para enriquecer la propia personalidad a través de la creatividad. En este caso utilizamos los chistes, para mejorar la atención, enriquecer la capacidad lecto-escritora e impulsar la creatividad.
El alumnado lee los diferentes chistes, los interpreta y después, debe realizar un dibujo sobre el contenido del chiste que más le ha gustado. Una siguiente derivación de la actividad es inventar un chiste similar a los que se han interpretado. Esta actividad le suele resultar divertida a alumnado de edades que oscilan entre 8 y 12 años.
*Se pueden utilizar greguerías, adivinanzas, descripciones cortas... con la condición que tengan similar esquema gramatical- para comentarlo con el/la niño/a-. El abánico de opciones es muy amplio.
Aquí algunos chistes que hemos utilizado, hay muchos más!:


Era una adivina tan buena, tan buena, que no sólo adivinaba el futuro sino también el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo.

Era tan alegre, tan alegre, que nunca comprendió la ley de la gravedad.

Era tan alto, tan alto, que se comió un yogurt y cuando le llegó al estómago ya estaba caducado.

Era tan alto, tan alto, que tropezó en un pueblo y cayó en otro.

Era tan alto, tan alto, que se llamaba Julio y doce días de agosto.

Era tan alto, tan alto, que tropezó el jueves y se cayó el domingo.

Era tan alto, tan alto, que tenía una nube en el ojo.

Era tan alto, tan alto, que en la cabeza tenía pájaros.

Era tan alto, tan alto, que no tenía «sien» sino mil.

Era tan alto, tan alto, que hacía la digestión diez horas después de haber comido.

Era tan alto, tan alto, que cuando miraba hacia abajo le daba vértigo.

Era tan alto, tan alto, que por las noches se ponía una luz roja para que los aviones no chocaran con él.

Era tan avaro, tan avaro, que no pelaba patatas, las lijaba.

Era tan avaro, tan avaro, que no prestaba ni la menor atención.

Era tan avaro, tan avaro, que no se ponía al sol para no dar sombra.

Era tan baja, tan baja, que se ponía enferma para que el médico le diera de «alta».

Era tan bajo, tan bajo, que para atravesar la alfombra tenía que llevar brújula.

Era tan bajo, tan bajo, que la cabeza le olía a pies.

Era tan bajo, tan bajo, que no tenía «sien» sino cincuenta.

Era tan bajo, tan bajo, que en Semana Santa pasaba por debajo de la cama vestido de penitente.

Era tan bajo, tan bajo, que cuando escupía tenía que subirse a una silla para no ahogarse.

Era tan bajo, tan bajo, que las uñas de los pies le servían de visera.


Tenía la boca tan grande, tan grande, que para hacer gárgaras necesitaba dos litros de agua.

Tenía la boca tan pequeña, tan pequeña, que para decir tres tenía que decir uno, uno, uno.

Tenía la boca tan pequeña, tan pequeña, que sólo podía comer espaguetis.

Era un boxeador tan profesional, tan profesional, que se ponía los guantes para pegar sellos.

Era una bruja tan tonta, tan tonta, que no encontraba las ciencias ocultas.

Era tan bruto, tan bruto, que no usaba peine sino serrucho.

Tenía la cabeza tan pequeña, tan pequeña, que no le cabía la menor duda.

Era una calle tan ancha, tan ancha, que en lugar de pasos de cebra tenía pasos de elefante.

Era tan calvo, tan calvo, que se cayó de espaldas y se golpeó en la frente.

Tenía la cara tan ancha, tan ancha, que con un ojo veía el sol y con el otro la luna.

Era un cartero tan lento, tan lento, que cuando entregaba las cartas eran documentos históricos.



 





martes, 8 de octubre de 2013

Motivar a l@s niñ@s

Vamos a hablar de un factor primario en la educación, que debería discutirse en las reuniones de profesorado y ser un objetivo fundamental en la docencia: La Motivación.

En las familias también discutimos este tema, pues numeros@s adolescentes llegan a la edad de decidir a qué dedicarse y no saben qué les motiva, incluso a l@s adultos nos cuesta determinar qué actividades nos producen las emociones más positivas, con cuáles conseguimos fluir olviándonos del tiempo.
La motivación es lo que nos mueve a aprender a realizar una actividad, está muy vinculada al interés.
La motivación puede estar determinada por factores extrínsecos (sacar buenas notas, conseguir bienes materiales, ser mejor que los demás...) o intrínsecos ( amor al saber, conciencia de la utilidad de los aprendizajes, sensibilidad ante el conocimiento..). En educación es más deseable y gratificante promover la motivación intrínseca pues asegura un aprendizaje de calidad que realmente produzca cambios positivos. Despertar la motivación intrínseca en l@s niñ@s es una labor admirable en la educación tradicional, debido a la dificultad de alcanzarla. La enseñanza en las escuelas queda sumergida en el escaso tiempo, en los objetivos burocráticos, en la escasa adaptación a las necesidades personales, olvidándose de escuchar al alumnado lo que quiere aprender, lo que necesita aprender y aún más importante, cómo necesita aprenderlo... Ya entramos en temas más controvertidos como es los metodos de aprendizaje, la metodología, de la que hablaremos en otras entradas.
En el esfuerzo compartido de pamadres y profesorado nos comprometemos a conseguir que l@s niñ@s encuentren experiencias de aprendizaje que les hagan disfrutar, conocer y conocerse mejor.
Para ello un aspecto fundamental que debemos cuidar es la COMUNICACIÓN:


-Ofrecer mensajes positivos que inspiren confianza. Al cuestionar los comportamientos desafiantes debemos evitar juicios de valor como “eres muy nervioso” “qué mal carácter tienes”, ya que estos juicios hacen que la persona se afiance esas cualidades y no desee cambiarlas. En cambio si ofrecemos oportunidades de expresar la razón de las conductas  a través de preguntas como:  ¿Por qué dices eso? ¿Qué otra cosa podrías haber hecho? Razonará su conducta y podrá modificarla para otra vez. Esto no excluye que nosotr@s le expresemos los sentimientos que producen sus conductas sin olvidar las señas de afecto. “Te aprecio y me entristece que grites de esa forma, me da la sensación que estás triste, ¿puedo hacer algo para ayudarte?”… Ante las muestras de rabia e ira es mejor dejar a la persona sola y no atender, pues es complejo razonar de esa forma. Para cuestionar lo sucedido es preciso esperar a que pase la emoción.
  
Gracias por la lectura!!

Hola, ¿Nos conocemos?

¡Hola! Supongo que para empezar este blog es bueno que nos conozcamos. Soy Pilar López, maestra especialista en educación especial. Siempre he estado cerca de la diversidad funcional por mi familia y nunca pensé que terminaría siendo mi profesión. Indudablemente la vida sorprende y disfruto de mi trabajo por posibilitar experiencias inolvidables que nos hacen crecer a tod@s. Es de ello de lo que hablaremos aquí.
Espero que os acomodéis y que os expreséis de forma libre, para hacer de esta herramienta algo valioso.

Os comento a grandes rasgos, los objetivos que persigo:


  • Facilitar a las niñas y niños los recursos que precisan. 
  •  Propiciar un contexto adecuado para la inclusión socio-educativa de las personas con diversidad funcional.
  • Ofrecer formación a familias y profesorado no sólo respecto la satisfacción de las necesidades del alumnado, sino sobre aspectos de interés que no pueden abordarse en las escuelas debido a las restricciones burocráticas. (Educación Emocional, asertividad, resolución de conflictos, métodos pedagógicos renovadores- metodología colaborativa, cooperativa, enseñanza democrática, referentes educativos, habilidades para el desarrollo personal y social, escuela de padres, técnicas de estudio…) 
  •  Implicar de forma interactiva y constructiva a todos los agentes de la educación, de forma que se asegure una educación sistémica que vincule al alumnado con su comunidad educativa.
  •   Proponer en los Centros y en los barrios, oportunidades pedagógicas mediante actividades extraescolares, experiencias que abarquen estos ámbitos y cualquier otro coherente con las ideas expresadas.
  • Afianzar los objetivos de la educación expresados en las leyes educativas.
  •  Fomentar el reciclaje del profesorado en aquellos aspectos que lo precisen, llegando a proponer la cooperación con otros profesionales por la satisfacción de las necesidades del alumnado.
  •  Incorporar en los centros y en las aulas los recursos humanos que se necesitan, así como el asesoramiento y el apoyo material.
  • Favorecer el intercambio interprofesional y las relaciones de trabajo constructivas basadas en la cooperación y la horizontalidad.
  •  Mediar entre los agentes educativos para ofrecer al alumnado una educación viable y efectiva, basada en la motivación intrínseca y en la adquisición de aprendizajes relevantes.
 
Un abrazo