Quiero presentar a otra persona con autismo y activista por sus derechos. Se llama Michelle Dawson. Observando el vídeo de Amanda Baggs descubrí una sentencia que me llamó la atención "The Misbehaviour of Behaviourists" que se corresponde con un artículo escrito por Michelle Dawson que ha provocado cierta controversia. Se refiere a la falta de compostura de los conductistas. Siempre he sentido algo de desconfianza a las prácticas exclusivamente conductistas, a pesar de haber bebido de ellas para mis intervenciones. He podido comprobar como pueden producir sufrimiento tanto a terapéuta como al niño/a. (problemas de agresividad o faltas de motivación o pasividad...) ¿hasta qué punto hay que interrumpir al niño/a cuando parece ajeno a la actividad? ¿hasta qué punto hay que guiarle a realizar actividades con el inmediato suministro de refuerzos? ¿pueden existir otras formas de estimulo? ¿otra manera de consecución de objetivos? ¿de facilitación de experiencias positivas para el desarrollo?
Indago en la trayectoria de Michelle y descubro una crítica voraz a la metodología ABA, tan promocionada por los centros espécificos y profesionales. La tacha de agresiva e ineficaz. De hecho, ya son númerosos los/as autores/as que se preocupan en desmitificar al método ABA e impulsar otros metodos alternativos como aquellos que no sean exclusivamente 1:1 (niño-terapéuta) sino que incorporen la interacción social y la estimulación comunicativa en ámbitos naturales, las terapias ocupacionales, los modelos basados en el desarrollo, las diferencias individuales y las relaciones interpersonales, (el TEACCH o el PECS son otros modelos interesantes que implican la manipulación y el uso de imágenes)
Las personas con autismo son las que mejor nos pueden enseñar cómo trabajar, por ello es fundamental la constante búsqueda. Cada día descubro algo nuevo...
Permitido para no autistas. El conjunto de artículos escritos por Michelle Dawson
jueves, 11 de diciembre de 2014
miércoles, 10 de diciembre de 2014
Personas diferentes, lenguajes diferentes
Me gustaría compartir la experiencia de una activista con autismo que reivindica su derecho a expresarse según sus características.
En este vídeo Amanda Baggs expresa que su lenguaje nativo no se corresponde a las palabras y recrimina la tendencia social a considerar personas no reales, aquellas que no se comunican de forma standard.
Esta perspectiva está muy poco explorada en Educación. Nos centramos en dotar al alumnado de Sistemas de Comunicación aceptados socialmente, cosa que puede ser positiva para la persona pero no valoramos que ella tiene metodos de comunicación, que para sí misma pueden ser más valiosos. (aunque no sean entendidos por la mayoría).
Hay personas con sensibilidad capaces de discernir que esas estrategias comunicativas son tan validas como cualquiera, pero por desgracia, estas personas por el momento no abundan.
Por ello es preciso concienciar a los niños y niñas desde edades tempranas a valorar respetuosamente la diversidad humana. Por ello es tan importante la inclusión real (no sólo teórica) de todo tipo de personas en las experiencias sociales, y la educación brinda una oportunidad única e infinitamente fructifera para quienes la vivencien. Por ello me produce tanta satisfacción ejemplos como las Comunidades de Aprendizaje que están proliferando en nuestro sistema educativo, cada vez más.
En este vídeo Amanda Baggs expresa que su lenguaje nativo no se corresponde a las palabras y recrimina la tendencia social a considerar personas no reales, aquellas que no se comunican de forma standard.
Esta perspectiva está muy poco explorada en Educación. Nos centramos en dotar al alumnado de Sistemas de Comunicación aceptados socialmente, cosa que puede ser positiva para la persona pero no valoramos que ella tiene metodos de comunicación, que para sí misma pueden ser más valiosos. (aunque no sean entendidos por la mayoría).
Hay personas con sensibilidad capaces de discernir que esas estrategias comunicativas son tan validas como cualquiera, pero por desgracia, estas personas por el momento no abundan.
Por ello es preciso concienciar a los niños y niñas desde edades tempranas a valorar respetuosamente la diversidad humana. Por ello es tan importante la inclusión real (no sólo teórica) de todo tipo de personas en las experiencias sociales, y la educación brinda una oportunidad única e infinitamente fructifera para quienes la vivencien. Por ello me produce tanta satisfacción ejemplos como las Comunidades de Aprendizaje que están proliferando en nuestro sistema educativo, cada vez más.
Cuentos que nos acercan a lo que somos.
Hace tiempo que tenía interés por retomar este blog. Espero conseguir una continuidad y así no perder la cantidad de recursos con los que suelo interactuar y quién sabe si compartirlos y discutirlos con algun@s de vosotr@s. Ojalá!
Os remito un cuento que he encontrado en la página que hay debajo, sería bonito realizar una actividad cooperativa con niños de 2º ciclo de primaria, en la elaboración de un cómic sobre este cuento. Me ha dado que reflexionar...
Os remito un cuento que he encontrado en la página que hay debajo, sería bonito realizar una actividad cooperativa con niños de 2º ciclo de primaria, en la elaboración de un cómic sobre este cuento. Me ha dado que reflexionar...
Un niño
Por Helen Buckley
Una
vez un niño fue a la escuela. Él era bien pequeño. Y la escuela era
bien grande. Pero cuando el niño vio que podía ir a su clase caminando
directamente desde la puerta de afuera, él se sintió feliz, y la escuela
no le parecía tan grande así:
Una mañana, cuando hacía poco que él estaba en la escuela, la maestra dijo:
¨ Hoy vamos a hacer un dibujo.
¨ Bien –pensó él.
¨ Hoy vamos a hacer un dibujo.
¨ Bien –pensó él.
A
él le gustaba dibujar. El podía hacer todas las cosas: leones y tigres,
gallinas y vacas, trenes y barcos..., y tomó su caja de lápices y
comenzó a dibujar. Pero la maestra dijo:
¨ ¡Esperen! ¡No es hora de comenzar!
¨ ¡Esperen! ¡No es hora de comenzar!
Y él espero hasta que todos estuviesen prontos.
¨ ¡Ahora! –dijo la maestra- Vamos a dibujar flores.
¨ ¡Bueno! –pensó el niño.
¨ ¡Ahora! –dijo la maestra- Vamos a dibujar flores.
¨ ¡Bueno! –pensó el niño.
A él le gustaba dibujar flores con lápiz rosa, naranja, azul. Pero la maestra dijo:
¨ ¡Esperen! Yo les mostraré cómo se hacen. ¡Así! –dijo la maestra, y era una flor roja con tallo verde.
¨ ¡Ahora sí! – dijo la maestra -. Ahora pueden comenzar.
¨ ¡Esperen! Yo les mostraré cómo se hacen. ¡Así! –dijo la maestra, y era una flor roja con tallo verde.
¨ ¡Ahora sí! – dijo la maestra -. Ahora pueden comenzar.
El
niño miró la flor de la maestra y luego miró la suya. A él le gustaba
más su flor que la de la maestra. Pero él no reveló eso. Simplemente
guardó su papel e hizo una flor como la de la maestra. Era roja, con el
tallo verde.
Otro día, cuando el niño abrió la puerta de afuera, la maestra dijo:
¨ Hoy vamos a trabajar con plastilina.
¨ ¡Bien! –pensó el niño.
¨ Hoy vamos a trabajar con plastilina.
¨ ¡Bien! –pensó el niño.
El
podía hacer todo tipo de cosas con plastilina: víboras y muñecos de
nieve, elefantes y rabitos; autos y camiones... Y comenzó a apretar y
amasar la bola de plastilina, pero la maestra dijo:
¨ ¡Esperen! No es hora de comenzar. Y él esperó hasta que todos estuviesen prontos.
¨ ¡Ahora! –dijo la maestra- nosotros vamos a hacer una víbora.
¨ Bien, pensó el niño. A él le gustaba hacer víboras. Y comenzó a hacer unas de diferentes tamaños y formas. Pero la maestra dijo:
¨ -¡Esperen! Yo les mostraré cómo hacer una víbora larga.
¨ Así! –dijo la maestra.
¨ Ahora pueden comenzar
¨ ¡Esperen! No es hora de comenzar. Y él esperó hasta que todos estuviesen prontos.
¨ ¡Ahora! –dijo la maestra- nosotros vamos a hacer una víbora.
¨ Bien, pensó el niño. A él le gustaba hacer víboras. Y comenzó a hacer unas de diferentes tamaños y formas. Pero la maestra dijo:
¨ -¡Esperen! Yo les mostraré cómo hacer una víbora larga.
¨ Así! –dijo la maestra.
¨ Ahora pueden comenzar
El
niño miró la viborita de la maestra. Entonces, miró las suyas. A él le
gustaban más las suyas que las de la maestra. Pero no reveló eso.
Simplemente amasó la plastilina, en una gran bola e hizo una viborita
como la de la maestra. Que era una viborita larga.
Así luego el niño aprendió a esperar y a observar; y a hacer cosas como la maestra, y luego él no hacía las cosas por sí mismo.
Entonces sucedió que el niño y su familia se mudaron para otra casa, en otra ciudad y el niño tuvo que ir a otra escuela.
Esa
escuela era mucho mayor que la primera, entonces había puertas afuera.
Para llegar a su salón, él tenía que subir algunos escalones y seguir
por un corredor largo para finalmente llegar a su clase.
Y justamente en el primer día, que él estaba allí, la maestra dijo:
¨ Hoy vamos a hacer un dibujo.
¨ Bien –pensó el niño. Y esperó a la maestra para que le dijera cómo hacer. Pero ella no dijo nada, apenas andaba por el salón. Cuando se acercó al niño, ella dijo:
¨ ¿Tú no quieres dibujar?
¨ Sí –dijo el niño-. Pero ¿qué vamos a hacer?
¨ Yo no sé, hasta que tú lo hagas –dijo la maestra.
¨ ¿Cómo lo haré? –preguntó el niño.
¨ ¿Por qué?- dijo la maestra- De la manera que tú quieras.
¨ ¿Y de cualquier color? –preguntó él.
¨ De cualquier color –dijo la maestra-. Si todos hiciesen el mismo dibujo y usasen los mismos colores, ¿cómo yo podría saber quién hizo qué, ¿y cual sería de quién?.
¨ Yo no sé- dijo el niño. Y comenzó a hacer una flor roja, con el tallo verde.
¨ Hoy vamos a hacer un dibujo.
¨ Bien –pensó el niño. Y esperó a la maestra para que le dijera cómo hacer. Pero ella no dijo nada, apenas andaba por el salón. Cuando se acercó al niño, ella dijo:
¨ ¿Tú no quieres dibujar?
¨ Sí –dijo el niño-. Pero ¿qué vamos a hacer?
¨ Yo no sé, hasta que tú lo hagas –dijo la maestra.
¨ ¿Cómo lo haré? –preguntó el niño.
¨ ¿Por qué?- dijo la maestra- De la manera que tú quieras.
¨ ¿Y de cualquier color? –preguntó él.
¨ De cualquier color –dijo la maestra-. Si todos hiciesen el mismo dibujo y usasen los mismos colores, ¿cómo yo podría saber quién hizo qué, ¿y cual sería de quién?.
¨ Yo no sé- dijo el niño. Y comenzó a hacer una flor roja, con el tallo verde.
Leer más... Utopía y Educación: Cuentos para la reflexión http://www.utopiayeducacion.com/2006/07/cuentos-para-la-reflexin.html#ixzz3LUmgb5N1
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